La demolición orientada a la reutilización y el reciclaje de un edificio en Viena generó una facturación de 100.000 euros y evitó la producción de 450 toneladas de residuos.

Residuos Profesional, 22 de agosto de 2017

Los residuos de construcción y demolición (RCD) son la corriente residual más voluminosa generada en la UE y un flujo de residuos prioritario para la Comisión Europea. El año pasado Austria introdujo una regulación progresiva para prevenir el vertido de materiales de alto valor mediante el aumento de la reutilización de componentes de construcción y demolición. En este contexto, se lanzó un proyecto de reutilización en un trabajo de demolición a gran escala por primera vez en Austria.

Según la Regulación austriaca sobre reciclaje de materiales de construcción, tiene que llevarse a cabo una auditoría sobre sustancias peligrosas antes de un trabajo de demolición que produzca por encima de 750 toneladas de residuos y el volumen bruto del edificio sea de más de 3.500 m³.

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